
La colección La Mère de Serax, firmada por Marie Michielssen, nace como homenaje a la mujer y a los gestos de la convivencia cotidiana. Platos, cuencos y copas de gres esmaltado toman forma mediante volúmenes modelados a mano, estructuras verticales y superficies deliberadamente irregulares. La materia y los acabados crean contrastes, mientras algunos platos incorporan rostros femeninos pintados, reforzando el carácter personal, expresivo y narrativo de la colección, entre función e investigación formal.