Un sendero de guijarros pulidos por el agua inspira la colección Stone de nanimarquina, con la que Diego Fortunato lleva las formas del paisaje natural al interior. Las alfombras de lana de Nueva Zelanda, elaboradas mediante tufting manual, combinan perfiles orgánicos y una superficie suave al tacto que traduce la solidez de la piedra a la materia textil. Formas, tamaños y tonos terrosos se combinan libremente para dar ritmo a pasillos y estancias, agrupadas o como acentos individuales sobre el suelo.